Sobre
Nosotros

¡Hola! Mi nombre es Astrid Reisenegger y les quiero contar un poco de nuestra historia. Rometsch ha sido parte de la vida penquista desde los años 60, cuando mis padres, Agilolf Reisenegger y Rosemarie Rometsch, fundaron una pequeña confitería. Sin embargo, su visión trascendió los límites de una simple tienda, y años más tarde decidieron aventurarse en la fabricación de helados artesanales. Esta iniciativa resultó ser un gran éxito para los habitantes de Concepción, ya que en aquel entonces no existían heladerías artesanales en la zona.

En 1984, mis padres tomaron la decisión audaz de habilitar el segundo piso del local, ubicado frente a la Plaza Independencia, transformándolo en lo que hoy conocemos como Café Rometsch. Aquí comenzaron a ofrecer una variedad de tortas y kuchen elaboradas con recetas de la familia, lo que rápidamente capturó el paladar de los clientes.

Impulsados por el éxito de esta nueva propuesta, la familia Rometsch decidió expandirse aún más, dando origen a nuevos cafés en la ciudad. En 2004, inauguramos Café Rometsch Paris, una acogedora cafetería situada en el séptimo piso de la tienda París de Concepción. Esta apertura no solo diversificó nuestra oferta, sino que también nos permitió llegar a un público más amplio.

En 2009, dimos otro paso adelante con la apertura de Café Rometsch Portal, una encantadora cafetería ubicada en Portal Rometsch. Aquí, decidimos ir más allá y convertir nuestra cafetería en un restaurante, destacando la hermosa vista y ambiente para compartir en familia.

Ahora, como líder de Rometsch, me llena de orgullo trabajar junto a mis hijas, quienes representan la tercera generación de nuestra familia en este negocio. Con su entusiasmo y nuevas ideas, estamos preparados para enfrentar los desafíos del futuro y seguir creciendo mientras mantenemos vivos los valores y la esencia que nos han guiado desde el principio.

Desde entonces, hemos mantenido el compromiso de ofrecer productos de calidad y un ambiente acogedor en cada uno de nuestros establecimientos. Rometsch no solo es un negocio, sino una parte integral de la vida y la cultura de Concepción, y esperamos seguir siendo un lugar de encuentro para generaciones venideras.


Astrid Reisenegger